domingo, 15 de noviembre de 2015

Lo que nunca te voy a decir...

Nunca te voy a decir que me pongo nerviosa cuando te miro. Que mis nervios, bloqueados como una caja fuerte, sólo son capaces de mandarme impulsos hacia el roce con tu cuerpo. Intentando buscar ese choque con tu sonrisa sincera, tus anécdotas inconfesables, tus historias melodramáticas y, por qué no, también con tus sueños y pasiones.
Nunca te diré que me gustas tanto como los domingos en pijama, un buen clásico de la literatura, un café caliente al despertar  cuando ya es invierno e, incluso, más que una tarde de lluvia escuchando música, mientras el agua se aglutina en los cristales.
Nunca te voy a decir que siempre me ha gustado arriesgar, todo o nada;  apostar con los ojos cerrados sin saber qué cartas puedo jugar. Soy de impulsos, tentaciones y riesgos. No temo al fracaso, ni a perder lo que he ganado. Sólo tengo miedo a las dudas, confusiones y al caos. Me asusta esa inseguridad de las personas de no saber qué hacer, dónde ir o por dónde caminar…. Pero eso tú no lo sabes, porque nunca te lo voy a decir.
Jamás te diré que al contemplar tus ojos me invade una sensación de tranquilidad que añoro. Ojalá pudiese perderme en tu mirada días y noches, naufragar sin miedo a que el mar me arrolle de tus pupilas. Son capaces de iluminar la noche más oscura; como esos faros que están en alta mar, destellando en el horizonte, y consiguiendo, sin apenas esfuerzo, rescatar a las sirenas que están ahogándose en las tinieblas.
Nunca te contaré que mi mirada se pierde en tu cuerpo, te busca y, aunque no te encuentre, intenta cruzarse con tus ojos para poder sonreír y, así, jamás volver a ser indiferente.  
Sobre todo, lo que nunca te voy a decir es que quiero compartir contigo charlas interminables, cervezas frías en un bar mientras la nieve cae invadiendo la calzada, visitas inesperadas, conversaciones nocturnas que no permiten conciliar el sueño, llamadas sorpresivas, sueños y planes, noches de insomnio y mañanas en la cama, prisas, sonrisas, miradas, abrazos, palabras, emociones….
Jamás sabrás lo que nunca te voy a decir; aunque ya te lo he dicho.

sábado, 14 de noviembre de 2015

Una lagrima

Una lágrima resbala
por mi rostro
el miedo se apodera de mi
siento angustia en mi alma
dolor en el corazón.
Una lágrima  cubre mis ojos
como la lluvia al resbalar por el cristal
gota tras gota caen sin cesar
y siento temor que la lluvia no cese
que nadie me salve de ese dolor
grito en silencio, silencio mudo
nadie lo oye y siento amargura
Una lagrima que sigue hay
mojándome sin parar
dolor, angustia, miedo
siente mi cuerpo sin cesar
Espero que pase, como el invierno
que se lleve el viento helado
para dejar de temblar
y ver el mundo de color
Una lagrima sigue hay
Pero estas tú intentando
secarla, intentando sacarme
esa sonrisa que tanto necesito,
apartar esas lagrimas que caen
sin parar, escuchando mis susurros
entrecortados, ahora entiendo
a dios que nos manda un ángel
ese es mi  consuelo que  a mí ya me llego
por lo menos mis penas son menos
al estar tu, ese amigo llamado ángel
Gracias.

Miedos y sentimientos

Me asusta. Me asusta querer de nuevo.
Quererle.
Ilusionarme y que más tarde me haga añicos.

De sentir. De que escalofríos me recorran las espalda cuando piense en él.

Miedo de decir las palabras equivocadas en el momento menos oportuno y perderlo para siempre.
Miedo a decir que me estás enamorando.
Y lo se, porque soy incapaz de enfadarme contigo.
Y soy capaz de  odiarte, de esa manera en la que sólo se odia a la gente que poco a poco te ha ido GANANDO.

De esas maneras

¿Me gustas sabes? Me gustas mucho.
De esa manera en que puedo ver que te voy a llegar querer tarde o temprano.
De esa manera en la cual solo quiero cuidarte.
De la manera en que sé que por las noches no dormiría por verte a ti dormir.
Y que me quitaría todas mis sonrisas para dartelas a ti y que sonrías. Que tienes una sonrisa preciosa.
De la manera en que cada abrazo que te doy te haga olvidarte un poquito del resto del mundo.
Y es que eso es lo que me sobra, el resto del mundo si tú estas conmigo.
Y quizás sea muy precipitado decirte todo eso.
Pero es así. Y espero algún día quererte, tanto que incluso duela.

Es por ti


¡Es  por ti, que vuelvo a nacer!
mi piel marchita, se siente florecer
vuelo entre nubes de algodón
sintiendo cada latido de mi corazón.

¡Es por ti, que vuelvo a sonreír1
tome  aquella vieja   libreta
que guardaba en una gaveta
y de nuevo quise escribir...

¡Es por ti, que me he vuelto poeta!
 con hilos de plata borde tu silueta,
y tatué en tu cuerpo los mas bellos versos 
recordando tus brazos, tus manos, tus besos

¡Es por ti, que hoy descubrí!
que la luna es de queso
que la estrella un  reflejo
de este amor, que hoy siento por ti.

¡Es por ti,  que vuelvo a creer!
en la magia de la estrella fugaz
a la cual   le pedí en silencio
de nuevo en tus brazos estar.

¡¡Es por ti, que hoy  quiero de nuevo vivir!!

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Cuando no quede nada…?, Espera.

-¿Cuando no queda nada que se puede hacer?.
-Volver a comenzar.  Pero no de la misma manera, no otra vez igual. Porque ya sabes que no será igual.  Con todo despedazado.  Tal ves puedas hacer otra cosa, diferente, si es que quieres hacer algo.
-Pero sabes que no tengo ganas, ni fuerzas. Para mí todo ha acabado, solo queda un desierto hostil, donde antes había flores… y la amargura que crece con rabia…
-Me preocupa tu estado.
-No quiero forzar un comienzo. Siento que es artificial. Como poner una bomba de aire a un moribundo. No quiero. Prefiero seguir por donde voy y arrastrarme en mi tierra y darme cuenta que no hay nada. Es más quisiera solamente arrancarme cualquier raíz que por dentro quiera revivir… tengo miedo…
– Siempre da miedo amar.
-Pero parece que tú no comprendes nada.
-Te comprendo, mucho más allá de lo que crees. Te comprendo porque estuve en tu lugar.  Ame, y ame hasta cuando no querían ni saber de mi.  Y dolió.  Dolió hasta la muerte.  ¿Y no es eso el amor, un sacrificio que solo es tal si llevas tu cara bien limpia y lavada, y tu ser perfumado, tanto, que nadie nota ese dolor que por dentro apaga cualquier rebeldía… Nadie que no haya amado entiende esto.
-Pero yo no tengo la fuerza que tienes tu. Soy  tan débil… estoy tan destruido… y soy tan pequeño… soy como un niño golpeado, despreciado en lo más hondo de su ser por quien debió protegerlo…
-Querido… que podría yo decirte que te calme?.  Solo deja que te abrace, no apartes mis brazos, espera conmigo a que el sol amanezca.  Por favor no te vayas, espera, me quedaré aquí contigo, no estás solo,  espera.  No arranques de tu ser lo hermoso que queda… no lo hagas por favor… Sé que tu no crees en Dios, pero Él fue quien me dio las fuerzas cuando pase por ese desierto amargo que ahora cruzas tu. Cuando quise acabar con todo, porque era más fácil terminar que soportar… Él  me sostuvo. Él  me mostró quién era Él, quien es Él, el único que puede “abrir caminos en el desierto y ríos en la soledad”. 
-Quisiera tener eso que tienes tu.
-Lo tendrás.  Lo sé. El amor, el camino correcto, es un camino que puede ser muy doloroso y difícil, pero si no renuncias a mantener esa chispa que enciende otra vez tu corazón, vivirás.  Suena paradójico, pero ese pequeño retoño que se niega a morir y al que le tienes miedo porque crees que te hará sufrir de nuevo, es la vida de tu corazón, al final lo único que importa es que puedas sentir y ser sensible a la voz que te habla desde adentro, no lo dejes morir…, aunque te digo, si muere, no llorarás, pero tampoco reirás, ni siquiera te darás cuenta de nada. Y no es eso como estar muerto?. Pero estar vivo y amar de verdad quizá sea puro llorar por dentro y por momentos ver la luz… o tal ves como dice la canción “el amor es un frío y roto Halleluyah”. Pero no te cierres… espera. Deja que te abrace hasta que amanezca… 

Escribir para mi...

Que falta me hace escribir, parece que después de la sequia siempre llega la lluvia, a veces triste, a veces alegre, otras en formas difíciles de describir. Estos días sin escribir me han mostrado algunas cosas muy importantes y que no había visto, por ejemplo que el hecho de plasmar ideas ha sido el contacto más cercano que he tenido con la belleza a modo interno, personal, de expresión, la vía de escape a la sensibilidad difícil de expresar, de contener, que a veces fluye en lagrimas, otras en palabras, se tergiversa en reclamos a la gente, a la vida, a las situaciones que tanto me afectan a nivel personal y de mi país, este que tanto amo…
La vida es dura y unos días más que otros, escribir para mi suaviza esa dureza que encuentro afuera y también en mi… o no sé si al contrario me imagino que escribiendo voy suavizando los callos que encuentro en mi y allá afuera…
Realmente hay tanta belleza que se me pierde si no la expreso… como el que con una linda tonada al quedarse callado, al no poder hablar se amarga, se marchita…
Todo y creo que todo mundo o la mayoría esta sediento del buen hacer, de las buenas maneras, la atención, de poder sentir todo aquello que lo afecta, así como la lluvia que cae se siente encima, en la piel. Siempre he pensado que el peor estado es ese en el que no se puede sentir nada, pero he descubierto otro, aquel estado básico de solo comer para vivir olvidando todo lo demás, todo lo que representa por ejemplo un árbol gigante, una flor… los pájaros que cantan a su alrededor, sin esto que somos? que soy?
Necesito algo más que pan para vivir…, necesito la música del viento, a veces caliente y otras frío, pero que es la vida sino todo esto, toda ella completa… qué es…