martes, 22 de abril de 2014

GRACIAS

Mi querido amiga:

Cuando te llamo “amiga”, lo digo con un corazón sincero, porque nadie como tú ha podido hacer mi vida más fácil.

Gracias por tu presencia, gracias por tanto... gracias por todo.

¡Cuántas veces tus manos se han abierto a las mías y cuántas veces he llorado en tu regazo! Tus hombros han sabido cargar con mis tristezas y también con mis alegrías.

Por eso hoy, amiga mía, te dedico estas letras, plasmando en ellas lo hermoso de nuestra amistad. Una amistad que va más allá de la sangre, más allá del parentesco...

Te has convertido en mi hermana-amiga, porque juntas hemos recorrido la vida. ¡Hemos vivido momentos muy bellos! Hemos compartido la magia de haber encontrado cada una al amor de nuestras vidas.

Sé que ni el tiempo ni la distancia nos pueden separar, porque nuestro cariño es eterno... gracias, amiga mía, por permitirme ser parte de tu vida. Gracias por apoyarme en las tristezas y por reír con mis alegrías.  Carta a una amiga en la distancia. Gracias por todo lo que me has dado y por todo lo que eres...

Juntas caminamos por el mundo, sabiendo que esta amistad no se terminará por nada ni por nadie... porque eres mi hermana en la distancia, y contigo, la vida se ha hecho menos dura.

Gracias mi amiga, mi apoyo, mi hermana.
Desde mi rincón para ti.


Tu amiga en la distancia.

Poema 1


 

Este poema me robó el corazón. Es el poema que Nelson Mandela leyó durante los 27 años que estuvo en la cárcel y que le ayudaron a seguir adelante. Sobre esto es la película llamada Invictus. La recomiendo.
Poemas como este, dejan sin aliento.

Más allá de la noche que me cubre
negra como el abismo insondable,
doy gracias a los dioses que pudieran existir
por mi alma invicta.
En las azarosas garras de las circunstancias
nunca me he lamentado ni he pestañeado.
Sometido a los golpes del destino
mi cabeza está ensangrentada, pero erguida.
Más allá de este lugar de cólera y lágrimas
donde yace el Horror de la Sombra,
la amenaza de los años
me encuentra, y me encontrará, sin miedo.
No importa cuán estrecho sea el portal,
cuán cargada de castigos la sentencia,
soy el amo de mi destino:
soy el capitán de mi alma.

Nunca he entendido a esta sociedad...

Nunca he entendido a esta sociedad, ni creo que llegue el día en que lo haga. Se pasan la vida intentando pertenecer a un grupo, en vez de simplemente ser ellos. ¿Por qué si eres de un modo no puedes ser de otro?
¿Por qué si te gusta el rock alternativo, el heavy metal, que sé yo, no puede gustarte también grupos de pop, o gente como Justin Bieber? ¿Por qué tenemos que someternos a nosotros mismos a un estilo?
No entiendo por qué se tiene que ser una cosa u otra y no una combinación de todas. Yo no quiero ser hipster, o friki, no quiero ser la pija o la que va con estilo rockero, la gótica, no sé. Yo quiero combinar todo lo que me gusta, un poco de cada cosa, y conseguir la combinación perfecta.
Quizá es por esto que siempre he sido la rara, dentro de los raros. Porque me iba de un grupo a otro sin encontrar un sitio. Yo no quiero ser algo, no quiero llevar un cartel que diga quién soy. Que me dejen auto definirme, y a quien no le guste que no mire.

This is the life

No duele. Repite eso, y al final te convencerás a ti misma. Te convencerás de que la vida, es hermosa como los poetas dicen, que las mentiras siempre son por amor, de que la gente que se aparta, es porque ya no debe estar más ahí, porque ha tenido una razón poderosa para irse, pero que no te ha abandonado.
Convéncete de que ya nada te va a derrumbar, y quizás dures un poco más que los demás. Pero cuando te des cuenta, verás entre las linesas de los poemas, y verás que no es hermosa esta vida, que las mentiras solo son para dañarte un poco más, que la gente no se aparta por una razón mayor, solo te abandona ocmo a un viejo juguete.
Atiende y al final, verás que te vas quedando sin cuerda para gritar y llorar, y al final admitirás toda esta verdad, pero siendo lo suficientemente fuerte como para admitir que la vida es así, pero tu en ella puedes vivir. 

Remember


Querido ángel:
Te escribo esto, porque sé que no vas a leerlo. Una vez leí que cuando quieres decirle algo a alguien y no sabes como, puedes escribirlo en un papel, y quemarlo después. Dicen que de esa manera le llegará algo de lo que escribas, aunque no lo sepa. Eso espero que pase haciendo esto (nunca fui muy buena encendiendo un mechero), así que me he decantado por hacerlo de este modo. 
No sé por donde empezar. 
Eres la persona más increíble que he conocido, porque siempre has sabido ser tú al margen de lo que los demás dijeran. Y te he tenido como un ejemple de superación. Pero ahora te miro, y veo que no eras esa persona de hierro que yo creía. Que has caído, y lo has hecho de golpe. 
Te has asilado, me has dejado atrás. O intentas meterme, pero no lo consigues porque prefieres tragártelo tu sola.
Lo sé, sé que esa es tu personalidad. Pero escúchame.
He estado en tu situación. Y solo quiero que estés bien. Que la viveza de tu alma se vuelva a reflejar en tu mirada. Eres bella, mi niña. Fuiste mi ángel cuando estuve sola, me salvaste de una oscuridad infernal. Y aunque he estado en una oscuridad hace poco, tú has estado ahí, intentando sacarme. 
Y eso solo puede hacer una persona muy bella. 
Te quiero.

Everybody hurts and everybody cry, sometimes



Sé lo que es el dolor, sé lo que es sentir una fuerza superior oprimiéndote la garganta, sintiendo que a cada momento, alguien te dirá algo y simplemente empezarás a llorar, y ya no podrás parar.
Una vez alguien me dijo que todos llevamos una bestia en nuestro interior y que nos acompañará toda la vida, que hay marcas, señales, que jamás nos dejarán, que seguirán ahí para recordarnos por donde hemos pasado.
Esto que llevo yo, son señales de guerra. No sé si algún día podré mirarlas y no venirme abajo, no recaer. Pero ahora mismo las miro, y solo veo el error que todo el mundo ha visto alguna vez en mí.
Ni siquiera mis propios padres me comprendían, ni siquiera mis amigas, mis amigos, mis conocidos. Es que no importaba a quien se lo dijera, porque nadie podía comprender como de mal lo he pasado o lo mal que he estado.
Nos creemos fuertes, capaces de conseguir cualquier cosa, de enfrentarnos a la tristeza, al dolor, al amor o al odio. Creemos ser capaces de todo, creemos ser más fuertes que cualquiera, y en realidad solo somos otro más de este débil mundo.
Todos fingimos sonrisas, todos ocultamos lágrimas. Y cuando descubrimos la tristeza de alguien más, no sabemos que hacer. Nuestras palabras suenan vacías, como si nosotros estuviéramos por encima de los sentimientos, como si mientras intentamos ayudar a esa persona, no estamos pensando que nosotros nos sentimos exactamente igual. Como una mierda.
Tener a alguien a quien quieres con toda tu alma, con la que quieres estar cada día, y a la que no puedes borrar de tu mente, y saber que está mal, que no le ve sentido a esta vida, que se quiere morir, que ya no ve más allá de ese dolor que siente, me mata. Y me mata porque me siento igual, porque yo quiero cada una de esas cosas, porque siento cada uno de esos sentimientos. Porque también he abusado del dolor físico para acallar el dolor interior, para hacer los latidos de mi corazón más débiles, y mis lágrimas más ligeras, y para olvidar que ahí fuera sigue habiendo vida. Pero me siento como una estúpida psicóloga, que solo dedica palabras vacías, que no puede llegar al paciente. Yo soy solo eso. Le quiero, le conozco, y sin embargo siento que no soy capaz de llegar a él, que por mucho que me esfuerzo, mis palabras no acallan su dolor.
Y lo sé, porque muchas personas han intentado acallar mi dolor con las mismas palabras, y no lo ha conseguido.
Creo que alguna vez, todos los que lloramos, todos los que sufrimos, nos quedaremos sin dolor, sin más lágrimas que expulsar, y sin más sollozos que tragar. Creo que alguna vez, llegado el momento, la vida nos recompensará por todo esto. Quizá sacándonos de aquí.

Hope

Lo único que nos mantiene vivos, lo único que consigue que cada mañana despertemos, nos levantemos y sonriamos, es la esperanza. La esperanza, lo único que le quedó al mundo según los griegos. Pero yo ya no tengo de eso. ¿Esperanza? Para qué. Esto que vivo ahora, fue una vez mi futuro, ese futuro tan genial que decían que me iba a llegar, ese futuro en el que iba a ser feliz.
Dicen que cuando lo pasas mal, cuando llevas mucho tiempo fingiendo una sonrisa y guardándote las lágrimas, es porque algo grande te espera en el futuro.
Antes creía en ello, antes creía que eso sería mi salvación. Pero ahora, estamos viviendo ese futuro que creíamos que nos iba a salvar, y solo lo a ennegrecido todo. Solo ha dejado al tiempo pasar, engañando a nuestra mente, intentando ocultar a nuestro corazón, cada sentimiento, cada lágrima.