miércoles, 4 de noviembre de 2015

Ella


He perdido tantas cosas por ella...
¡Por esta maldita enemiga!

He llorado más veces de las que he reído,
me he estremecido de soledad rodeada de gente.

Abrazada a la melancolía, ella me consuela y me susurra que nada es para siempre.
Con sus heladas manos me ayuda a saltar al vacío,
me hace creer que yo soy sólo suya y de nadie más.

Consume mi vida y agota mis ganas.
Me inocula veneno con tintes de irracionalidad.
Me ayuda a morir, cuando lo único que quiero es escapar.

El ángel que quise ser

La imbécil.

                                                     La condenada.

La que cae siempre con la misma piedra.
La que va contemplar estrellas a ninguna parte.
La que juraba que no iba a dejar que su corazón se desbocara.

Sola, recluida en el silencio, y gritando al eco de las esquinas vacías de su mente.
La que quiso morir de risa
                      y se estremeció al descubrir que de su corazón sólo podían salían lamentos.

La del corazón vacío.

                                                      La del corazón maldito.

Aquella de alma negra y alas quebradas.
El ángel que quise ser.

El ángel caído que soy.


martes, 22 de septiembre de 2015

La película de nuestra vida

 Captura de pantalla 2015-07-28 a las 17.04.14

Todo pasa y seguirá pasando, no podemos tener el control sobre ello, solo podemos mirar.

La vida es un constante desafío. Cada uno de nosotros escribimos nuestro propio guión y dirigimos nuestra propia película. Una película donde todo lo que sucede fue por alguna causa; una decisión, la misma que nosotros hemos elegido.

La vida es una constante seguidilla de decisiones, una rutina donde tenemos que elegir estas mismas y a veces no hacen más que, en lugar de acercarnos a la meta, aumentar el número de desafíos a vivir.

Captura de pantalla 2015-07-28 a las 17.04.29
Nos enamoramos. Sentimos ese cosquilleo interno. Creamos una historia -que probablemente no está escrita en ningún lugar- cada noche antes de dormir o esas madrugadas cuando despiertas y por más intento de volver a dormir, solo terminas imaginándote una historia con esa persona que te hace latir el corazón, con esa persona que te hace sonreír hasta con un mensaje. Rompiendo cualquier límite, hasta la misma distancia.

No toda película estará proyectada una eternidad en los cines, o aún, los cineastas no dirigirán una que tenga duración infinita. En cualquier momento el final llegará. La pantalla dejará de proyectar. El telón se cerrará.

 El amor que había nacido cuando nos enamoramos se habrá acabado. No importa por qué ni como, menos aún donde se fue, no hay otra opción más que aceptar y por más intento que hagas en recuperar, en tratar de volver reescribir, la historia habrá llegado a su fin

Captura de pantalla 2015-07-28 a las 17.04.24
No habíamos imaginado lo que pudiera pasar. Es difícil – por lo menos para quienes hemos amado de verdad- aceptar que las historias que imaginamos cada noche y esas madrugadas no podrán vivirse. Es difícil aceptar que será otra persona que recibirá los besos que eran tuyos, esos abrazos que eran para ti.

Es injusto que esa persona se vaya dejándote un vacío, que se lleve parte de vida, tu alegría, tus sonrisas y que te deje solos los recuerdos que te martirizarán, pero nadie dijo que la vida tenía que ser justo. Y duele porque quieres de verdad.

Y por más que te cueste entender, verás que se ha terminado. Solo terminamos siendo dos personas que se quisieron demasiado. Que vivimos nuestra propia historia. Que nos hicimos feliz. No importa que la película haya sido corta, que la felicidad haya sido temporal, era nuestra y eso nadie lo cambiará.

 No importa que nuestro para siempre solo haya sido temporal, fueron horas, meses eternas. Y por más que haya durado solo poco más de un año, fue nuestra.
Captura de pantalla 2015-07-28 a las 17.04.19
No importa cuántas veces que se haya cerrado el telón, siempre volverá abrirse. Quizás ya no para repetir la misma historia, pero sí para dar inicio a otra, donde probablemente no tenga los mismos actores, pero que cambiará tu vida, que te hará crecer como persona, que te hará madurar y entender con más claridad.

Por más veces que las historias se acaben no serán las únicas por escribirse en tu vida. Siempre habrá una que se esté iniciando. Siempre habrá una película que se esté iniciando a dirigir.

Siempre habrá en alguna parte una persona que esté dispuesta a escucharte, a amarte, a curar las heridas de tu corazón, a darte unos besos y abrazos que te harán vivir, que te harán soñar despierto, que te harán feliz.

jueves, 17 de septiembre de 2015

ESTA VEZ NUESTRO ADIÓS ES DEFINITIVO, QUERIDO AMIGO

ESTA VEZ NUESTRO ADIÓS ES DEFINITIVO, QUERIDO AMIGO


Hace mucho que tengo esta certeza, pero esta es la primera vez que me atrevo a hablar.
A ti, mi querido amigo… o que antes lo eras.

Hoy sé que no puedo contar contigo, porque atreverme a hacerlo, me haría más daño del que me causa el silencio. Pedirte ayuda sería peor que la indiferencia que hoy existe entre nosotros.

Me pregunto si mi corazón tiene una parte rota. Me pregunto si no soy demasiado dura, pero no puedo aceptar lo que ha pasado entre nosotros, mientras que tú… dudo que siquiera haya pasado por tu mente el pensarlo. Sigues ignorante en el mundo que te inventas, en el mundo que tú creas y en el que piensas que todo está correcto. 

Ese mundo en el que vas a recibir las compensaciones que ansías, por las que luchas. Pero todo eso es falso, y ambos lo sabemos. 

El precio que pagarás por volver real ese mundo de fantasía, será tu inocencia. 

Y por eso tú ya no tienes tiempo para llorar conmigo, para que hablemos sin distracciones y yo no me siento tu amiga ya. Pienso que lo fui, pero tal vez esa venda que tienes no te lo dejo ver. Te digo adiós porque es necesario, y aunque me duela lo dire: tú y yo, ya no somos nada.

Esta amistad que significó tanto para mí, hoy ya no existe, ¿cómo llegamos a esto? Tal vez me equivoqué al tratar de decirte las cosas como eran. Tal vez fue mi total sinceridad ante todo; o tal vez fue que no supe quedarme callada cuando veía que lo que hacías o decías estaba mal. Pero eso es lo que hacen los amigos de verdad.

Quizás mi mayor error fue eso, considerar que era tu amiga, tomarme ese espacio en tu vida. Me metí en ese papel pensado pensando que sabrías tomarle el peso a ese compromiso, pero no. No creo que llegue nunca a acostumbrarme a tu ausencia, pero sé que es lo mejor.

Tal vez las palabras que salieron de nuestras bocas fueron errores que nunca debimos cometer, pero simplemente se escaparon. Jamas pensé que fuera de esta manera como todo terminaría entre nosotros. No pensé que iba a terminar en verdad. Había tantos planes para futuro y, en menos de tres minutos, todo acabó.

DÉJAME EXPLICARTE, QUE ME CANSÉ DE PERSEGUIR SUEÑOS ROTOS

DÉJAME EXPLICARTE, QUE ME CANSÉ DE PERSEGUIR SUEÑOS ROTOS

Y aquí estoy, poniendo un punto final, y preparándome para un nuevo inicio. En una etapa donde cierro un capítulo que ya no hace más que doler. Durante mucho tiempo me encerré en mi mundo, en nuestro mundo; donde yo era tu princesa y tus errores, donde aprendías poco a poco a quererme mejor.

Quiero contarte que tú eres el hombre que al abrazarme me hacía sentir la mujer más protegida, cuando me mirabas en busca de una sonrisa sentía una paz que antes no conocía y cuando me suspirabas al oído un “Tu eres la única” surgía de alguna remota parte de mi cuerpo una inmensa seguridad.

Quiero contarte como conseguías que temblara mi cuerpo cada vez que hacíamos el amor, o como cobraba vida mi piel cuando me besabas.

 Intentaré expresarte porqué a tu lado me sentía la persona más feliz de este jodido mundo cada vez que soñábamos con un futuro juntos… con nuestro futuro! Quiero hacerte entender lo fácil que era enamorarme de tus virtudes, pero más que nada, de tus defectos, porque eran sólo tuyos, te hacían único y especial.

De verdad que te sentía mío; mío cada mañana, siempre tenías un motivo para despertarme con una sonrisa. Mío cada tarde, por lo que tantas veces deseaba que pasarán las horas para poder abrazarte y decirte “Hoy te he extrañado”. Mío cada noche, por las cuales aquella niña ilusionada se vestía y se desvestía unas diez veces para estar perfecta para ti, aunque fueran dos minutos, puesto que al verte aquella insignificante ropa (que no hacía más que separar tu cuerpo del mío) acababa en el suelo a golpe de pasión. La cuestión es, que eras mío, eras mi ilusión, mis sueños, mis ganas, mi esperanza… 

¿Qué digo? ERAS TODO. Y tenías que ser para siempre, deseaba que fuera así…

Y ahora, aquí sentada e intentando desprenderme de todo aquello que me daba vida… Empiezo a entender que todo aquello, cada una de las respuestas, cada uno de los sentimientos que me hiciste experimentar, fueron únicos e irrepetibles, pues eres el gran amor de mi vida. Fuiste el hombre con el que aprendí a soñar, con el que experimenté la necesidad de que el día tuviera más que unas míseras 24 horas, fuiste tú quien me enseñó a olvidar al resto del mundo, porque estábamos tú y yo, y no necesitábamos más que eso, contigo conocí el amor.

Hoy sólo me puedes caracterizar por mi terrible orgullo en el cual me he sumergido de un tiempo para acá, es por eso que tengo la necesidad de explicarte los motivos de dicha actitud, deseo que entiendas porqué aquél día gris me despedí con un “Te queria lo suficiente, como para haber pasado el resto de mi vida a tu lado, sino me hubieras dejado al margen”.

Es por eso, que aun en contra de mis deseos, con el tiempo empecé a entender lo que suponía sentirse el ser más patético e insignificante de la humanidad, conocí el mayor dolor (el que se haya enamorado alguna vez estará de acuerdo conmigo cuando digo que el sufrimiento por amor es el más intenso), y también conocí la mayor humillación al ver que no eras “tan mío”… 

Así que a golpe de desilusiones y decepciones, también me enseñaste a ser fuerte y orgullosa, aprendí -con mucho esfuerzo (aunque suene algo idiota)- a quererme un poco más a mí que a ti. 

Aprendí a dejar de lado nuestro futuro y empecé a marcarme el mío, un futuro sin ti, puesto que al final, nunca seremos dos. Así que con el tiempo aprendí a valorarme, a reconocer que merecía algo más que tus patéticos, aunque sinceros “lo siento”.

Y después de tanto tiempo, encerrándome en mi burbuja en la que me negaba a decirte “adiós”, me encontré en aquel café sacando fuerzas de donde ya no me quedaban despidiéndome de ti. 

Diciéndote que me iba para no volver, reconociendo, que ya no habría un “hasta luego”. Porque se había acabado, porque debía desprenderme de tus besos, de tus te quiero, de todo lo que tu eras y significabas para mí. Y dolió.

Sigue doliendo. Y probablemente dolerá mucho tiempo, pero, hice lo correcto ¿No? Y aunque ese pensamiento ahora mismo no sea capaz de consolarme, y aunque nos recuerde siempre, aunque te quiera–¡mierda, te quiero!-, aunque no sienta más que miedo al ver que empiezo una nueva etapa sin ti, aquel día me cansé de perseguir sueños rotos…

Hoy sólo me queda decirte que sigas adelante, que vuelvas a enamorarte, que deseo que seas feliz, pero si aún me quieres un poco… 

Hazme un favor! y no olvides nunca lo feliz que me hiciste y lo mucho que te queri, con lo bueno, y con lo malo, siempre te querre

5 INOLVIDABLES FRASES DE “EL PRINCIPITO”

5 INOLVIDABLES FRASES DE “EL PRINCIPITO”


“Lo pasado ha huido, lo que esperas está ausente, pero el presente es tuyo”

Puede que una de las cosas más importantes que tenemos en nuestra vida sea vivir el presente y estar despiertos en cada momento que se nos presenta.  La vida está llena de preocupaciones, esfuerzos continuos, un trabajo que desarrollar, mejor o peor.

Elementos y acciones que no nos permiten tiempo de pararnos a observar nuestro alrededor para sentir lo que tenemos.

El no ser conscientes del gran regalo que nos supone vivir nuestra vida nos genera una eterna preocupación por el mañana y qué ocurrirá.

Muchos de nosotros hemos olvidado pararnos a disfrutar un poco más, reír, compartir con los que más queremos, realizar lo que nos gusta dando igual si sirve para algo o no.

Simplemente nos gusta, ¿Para qué no hacerlo entonces sin más? Permitirte disfrutar del día, desarrollar aún más las ganas por aprender, curiosear, descubrirte a ti mismo y los que te rodean, asombrarte, enamorarte…

En definitiva, hacer aquello que nos importa, nos interesa y abrir nuestro corazón a disfrutar cada momento de la vida que llevamos.

Continuamente nos estamos desplazando rápido, tanto emocional como físicamente. Cambiamos constantemente de relaciones, tareas, trabajos, pero no nos detenemos a preguntarnos igual de fugazmente cuando fue la última vez que lo pasamos bien.

Vivir el presente con consciencia es posible. Inspírate con estas  5  citas de “El Principito”, uno de los más poderosos libros que siempre nos permitirá un precioso aprendizaje y crecimiento personal:

1. “Sólo con el corazón se puede ver bien. Lo esencial es invisible a los ojos”

2. “Entonces te juzgarás a ti mismo,” respondió el rey. “Eso es lo más difícil. Es mucho más difícil juzgarse a uno mismo que a los demás. Si logras juzgarte correctamente significará que eres un verdadero sabio”

3. “Nadie las ha domesticado ni ustedes han domesticado a nadie. Son como era el zorro antes, que en nada se diferenciaba de otros cien mil zorros. Pero nos convertimos en amigos y ahora es único en el mundo”

4. “Así es,” dijo el zorro. “Para mí aún no eres nada más que un muchachito como cientos de otros muchachos. No te necesito y tú tampoco me necesitas a mí. Para ti soy como un zorro igual a otros miles de zorros, pero si me domesticas nos necesitaremos. Tú serás para mí único en el mundo y yo seré único en el mundo para ti”

5. “A los adultos les encantan los números. Cuando les cuentas que tienes un amigo nuevo nunca te preguntan por lo que realmente importa. Nunca te dicen ‘¿Cómo es su voz? ¿Qué juegos prefiere? ¿Colecciona mariposas?’ En vez de eso te preguntan ‘¿Cuántos años tiene? ¿Cuánto pesa? ¿Cuánto dinero gana su padre?’ Sólo entonces creen conocerlo”

Espero que estas 5 hermosas citas te hayan llevado a replantearte tu momento, el aquí y el ahora. Algo tan importante y esencial.

Enamórate de un hombre de verdad

Enamórate de un hombre de verdad


Si algún día llegas a leer estas palabras, quiero pedirte unos minutos de tu tiempo... para tratar de explicarte.
No puedo pedirte que te enamores de un extraño, eso es absurdo; pero, quiero pedirte que, al momento de entregar tu corazón, lo hagas a sabiendas de que quien está a tu lado, es un hombre que sabrá amarte y apreciarte por la mujer que eres.

Quiero pedirte, que te enamores de un hombre de verdad; uno, que te persiga con la mirada, como un león hambriento; y que, se pierda en el brillo de tus ojos, aún en la oscuridad.

Enamórate de un hombre, para el cual tú seas la única mujer en este mundo; y, que sea capaz de construirte un castillo, aunque solo tenga un lápiz y papel.

No puedo pedirte que te enamores de un hombre que lo haga todo; sin embargo, te pido que te enamores de un hombre que esté dispuesto a hacerlo todo por ti.

Quiero que te enamores de un hombre con la suficiente hombría para cocinar por las noches, o cuándo estés cansada. Un hombre que pueda coser un botón de tu blusa favorita, para que puedas llegar a tiempo a esa reunión; y, por qué no, que te diga al oído que: todo estará bien.

Enamórate de un hombre que valore a Dios, a la familia y los amigos. Pues en la vida, necesitará de todos ellos. Y, si es un ladrón, procura que te robé solo algunos besos; pues, ya te habrá robado el corazón.

Quiero que te enamores de aquel que acaricie tu rostro y juegue con tu pelo, así sabrás que su mente está solo contigo. Cualquiera puede decir un “te amo”; pero, el amor se demuestra cada día, y en los pequeños: “te quiero”...

Quiero que te enamores de un hombre que procure llenarte de alegría; y que te haga sonreír, aún en tus días más difíciles. Enamórate de aquel hombre, que no se aproveché de ti, ni aún en tus momentos de vulnerabilidad. Un verdadero hombre te respetará, incluso, cuando tú no quieras.

Enamórate de un hombre que no haga alarde de los bienes que tiene; sino, que sepa apreciar y valorar todo aquello que ha vivido, las personas con las cuáles ha compartido y las experiencias que en la vida ha acumulado.

Enamórate de alguien a quien le guste cocinar y ejercitarse, así tendrás la excusa perfecta para comer tus caprichos; y luego, pasar el tiempo juntos: “quemando esas calorías”. Quiero que te enamores de un hombre que esté dispuesto a llevarte la contraria; y, que tenga un punto de vista distinto al tuyo. Así, en la salud, la distancia o la enfermedad, sabrás que siempre podrás contar con alguien que estará a tu lado: a pesar, de cualquier diferencia.

Enamórate de un hombre que te tenga presente a cada momento del día; y, que te llene la vida de detalles. Un hombre, que jamás te oculte lo que siente; y te diga, lo que necesitas saber. Quiero que te enamores de alguien que sepa escucharte, aún en el sórdido silencio del olvidó.
Enamórate de un hombre que sea libre, que sea tuyo; que te ame, y que se deje amar por ti. Enamórate de alguien que, aunque no sea yo, te haga feliz.

Al final, si aún no has comprendido, eres tan digna de este amor tan tuyo y tan mío, que aquél de quién te enamores sabrá, que: sólo un hombre de verdad, es digno de ti.
No te conformes con menos...